Respuesta a: supuesto practico 3 de la clase 6 Abril

#21715
admin
Superadministrador

En primer lugar, he de decirte que la escala MUST está muy extendida como cribado del riesgo de malnutrición, pero no suele emplearse en niños, como es nuestro caso.

Por otro lado, te voy a comentar un par de escalas que se pueden emplear para evaluar el riesgo de desnutrición Existe la escala EAT-26, que es una escala auto aplicable que valora específicamente el riesgo de trastornos de alimentación. Y por otro lado, tenemos la escala o cuestionario SCOFF, para el cribado de los trastornos del comportamiento alimentario en adolescentes escolarizadas. Este cuestionario, incluye ítems como inducción del vómito, pérdida de peso o sentirse obes@.

Con respecto a tu pregunta para responder al punto seis del caso, te comento a continuación, medidas de monitoreo y evaluación generales que podríamos tener en cuenta para supervisar la progresión y evolución del estado nutricional de la niña de nuestro caso:

– Evaluación médica y nutricional inicial: Se debe realizar una evaluación médica exhaustiva para identificar cualquier complicación médica derivada del trastorno de la conducta alimentaria. Además, un dietista o nutricionista puede realizar una evaluación del estado nutricional para determinar la ingesta de alimentos, los patrones de alimentación y las necesidades nutricionales específicas de la niña.

– Seguimiento del peso y la estatura: El seguimiento regular del peso y la estatura puede proporcionar información importante sobre la salud y el crecimiento de la niña. Se pueden utilizar gráficos de crecimiento para comparar los datos de la niña con los estándares de crecimiento típicos para su edad y sexo. Por otro lado, la medición de los pliegues cutáneos proporciona una estimación de la cantidad de grasa subcutánea presente en el cuerpo. Aunque no es una medida directa del estado nutricional, puede ser útil para evaluar el estado de reserva de grasa de una persona.

– Exámenes de laboratorio: Se pueden realizar análisis de sangre para evaluar el estado de nutrientes específicos, como el hierro, el calcio, la vitamina D y los electrolitos, que pueden estar comprometidos debido a la restricción alimentaria o los comportamientos alimentarios desordenados.

– Evaluación del comportamiento alimentario: Es importante evaluar los patrones de alimentación de la niña, incluidos los alimentos consumidos, la frecuencia de las comidas y los comportamientos relacionados con la alimentación, como la purga o el uso de laxantes. Esto puede implicar entrevistas con la niña y su familia, así como cuestionarios específicos para evaluar los síntomas y comportamientos asociados con el trastorno de la conducta alimentaria.

– Evaluación psicológica: Un profesional de la salud mental puede realizar una evaluación psicológica para evaluar los factores emocionales y psicológicos que pueden estar contribuyendo al trastorno de la conducta alimentaria. Esto puede incluir la evaluación de la autoestima, la imagen corporal, la ansiedad y la depresión.

– Monitoreo de la función orgánica: Dependiendo de la gravedad del trastorno de la conducta alimentaria, puede ser necesario realizar pruebas adicionales para evaluar la función de órganos específicos, como el corazón, los riñones o el sistema endocrino, que pueden verse afectados por la malnutrición o los comportamientos alimentarios desordenados.

Espero haberte ayudado. Sigue estudiando, que no queda nada!!

Laura

×